La Divina Comedia

La Divina Comedia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Así dijo, y mostraba señalado

su aspecto por aquel amor honesto

que en el pecho se enciende con mesura.

Yo alzaba ansioso al cielo la mirada,

adonde son más tardas las estrellas,

como la rueda más cercana al eje.

Y mi guía: «¿Qué miras, hijo, en lo alto?»

Y yo le dije: «Aquellas tres antorchas

por las que el polo todo hasta aquí arde.»

Y él respondió: «Las cuatro estrellas claras

que esta mañana vimos, han bajado

y éstas en su lugar han ascendido»

Mientras hablaba cogióle Sordello

diciendo: «Ved allá a nuestro adversario»;

y para que mirase alzó su dedo.

De aquella parte donde se abre el valle

había una serpiente, acaso aquella

que le dio a Eva el alimento amargo.

Entre flores y hierba iba el reptil,

volviendo la cabeza, y sus espaldas

lamiendo como bestia que se limpia.

Yo no lo vi, y por eso no lo cuento,

qué hicieron los azores celestiales;

pero bien vi moverse a uno y a otro.

Al escuchar hendir las verdes alas,

escapó la serpiente, y regresaron

a su lugar los ángeles a un tiempo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker