La Divina Comedia
La Divina Comedia sigue obrando después, se mueve y siente,
como un hongo marino; y organiza
esas potencias de las que es semilla.
Aquí se extiende, hijo, y se despliega
la virtud que salió del corazón
del generante, y forma da a los miembros.
Mas cómo el animal se vuelve hablante
no puedes ver aún, y uno más sabio
que tú, se equivocaba en este punto,
y así con su doctrina separaba
del alma la posible inteligencia,
por no encontrarle un órgano adecuado.
A la verdad que viene abre tu pecho;
y sabrás que, tan pronto se termina
de articularle al feto su cerebro,
complacido el Primer Motor se vuelve
a esa obra de arte, en la que inspira
nuevo espíritu, lleno de virtudes,
que lo que encuentra activo aquí reúne
en su sustancia, y hace un alma sola,
que vive y siente y a sí misma mira.
Y por que no te extrañen mis palabras
mira el calor del sol que se hace vino,
junto al humor que nace de las vidas.
Cuando más lino Laquesis no tiene,
se suelta de la carne, y virtualmente
lo divino y lo humano se lo lleva.