La Divina Comedia

La Divina Comedia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

¡No hagáis como el cordero que abandona

la leche de su madre, y por simpleza,

consigo mismo a su placer combate!»

Así me habló Beatriz tal como escribo;

luego se dirigió toda anhelante

a aquella parte en que el mundo más brilla.

Su callar y el mudar de su semblante

a mi espíritu ansioso silenciaron,

que ya nuevas preguntas preparaba;

y así como la flecha da en el blanco

antes de que la cuerda quede inmóvil,

así corrimos al segundo reino.

Allí vi tan alegre a mi señora,

al encontrarse en la luz de aquel cielo,

que se volvió el planeta aún más luciente.

Y si la estrella se mudó riendo,

¡yo qué no haría que de mil maneras

soy por naturaleza transmutable!

Igual que en la tranquila y pura balsa

a lo que se les echa van los peces

y piensan que es aquello su alimento,

así yo vi que mil y aún más fulgores

venían a nosotros, y escuchamos:

«ved quién acrecerá nuestros amores».

Y así como venían a nosotros

se veía el placer que las colmaba

en el claro fulgor que desprendían.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker