La Divina Comedia
La Divina Comedia Tal fue creada ya la tierra digna
de toda perfección animalesca;
y la Virgen preñada de este modo;
de tal forma yo apruebo lo que opinas,
pues la humana natura nunca fue
ni será como en esas dos personas.
Ahora si no siguiese mis razones,
"¿pues cómo aquél no tuvo par alguno?"
me dirían entonces tus palabras.
Mas porque veas claro lo confuso,
piensa quién era y la razón que tuvo,
al pedir cuando "pide" le dijeron.
No te he hablado de forma que aún ignores
que rey fue, y que pidió sabiduría
a fin de ser un rey capacitado;
no por saber el número en que fuesen
arriba los motores, si necesse
con contingentes hacen un necesse;
no si est dare primum motum esse,
o si de un semicírculo se hacen
triángulos que un recto no tuviesen.
Y así, si lo que dije y esto adviertes,
es real prudencia aquel saber sin par
donde la flecha de mi hablar clavaba;
y si al "surgió" la vista clara tiendes,
la verás sólo a reyes referida,
que muchos hay, y pocos son los buenos.