La Divina Comedia
La Divina Comedia que tener dentro y aguantar la peste
de ese ruin de Aguglión, y del de Signa,
de tan aguda vista para el fraude!
Si la gente que al mundo más corrompe
no hubiera sido madrastra del César,
mas cual benigna madre para el hijo,
quien es ya florentino y cambia y merca,
a Simifonte habría regresado,
donde pidiendo su abuelo vivía;
de los Conti sería aún Montemurlo;
los Cerchi habitarían en Acona,
los Buondelmonti acaso en Valdigrieve.
Siempre la confusión de las personas
principio fue del mal de las ciudades,
cual del vuestro el comer más de la cuenta;
y más deprisa cae si ciega el toro
que el cordero; y mejor que cinco espadas
y más corta una sola muchas veces.
Si piensas cómo Luni y Orbisaglia
han desaparecido, y cómo van
Sinagaglia y Chiusi tras de aquéllas,
oír cómo se pierden las estirpes
no te parecerá nuevo ni fuerte,
ya que también se acaban las ciudades.
Tienen su muerte todas vuestras cosas,
como vosotros; mas se oculta alguna
que dura mucho, y son cortas las vidas.