La Divina Comedia
La Divina Comedia Y cual girando el ciclo de la luna
las playas sin cesar cubre y descubre,
así hace la Fortuna con Florencia:
por lo cual lo que diga de los grandes
florentinos no debe sorprenderte,
que ya su fama en el tiempo se esconde.
Yo vi a los Ughi y a los Catellini,
Filippi, Creci, Orrnanni y Alberichi,
ya en decadencia, ilustres ciudadanos;
y vi tan grandes como los antiguos,
con el de la Sanella, a aquel del Arca,
y a Soldanieri y Ardinghi y Bostichi.
junto a la puerta, que se carga ahora
de nueva felonía tan pesada
que hará que vuestra barca se hunda pronto,
los Ravignani estban, de los cuales
descendió el conde Guido, y los que el nombre
del alto Bellinción después tomaron.
Los de la Pressa sabía ya cómo
gobernar, y tenía Galigaio
ya en su casa dorados pomo y funda.
Era ya grande la columna oscura,
Sachetti, Giuochi, Fifanti y Barucci,
Galli y a quien las pesas avergüenzan.
La cepa que dio vida a los Calfucci
era ya grande, y ya fueron llamados
los Sizzi y Arrigucci a las curules.