La Divina Comedia
La Divina Comedia y por eterna ley se ha establecido
tan justamente todo cuanto miras,
que corresponde como anillo al dedo;
y asà esta gente que vino con prisa
a la vida inmortal no sine causa
está aquà en excelencias desiguales.
El rey por quien reposan estos reinos
en tanto amor y en tan grande deleite,
que más no puede osar la voluntad,
todas las almas con su hermoso aspecto
creando, a su placer de gracia dota
diversamente; y bástete el efecto.
Y esto claro y expreso se consigna
en la Escritura santa, en los gemelos
movidos por la ira ya en la madre.
Mas según el color de los cabellos,
de tanta gracia, la altÃsima luz
dignamente conviene que les cubra.
Asà es que sin de suyo merecerlo
puestos están en grados diferentes,
distintos sólo en su mirar primero.
Era bastante en los primeros siglos
ser inocente para estar salvado,
con la fe únicamente de los padres;
al completarse los primeros tiempos,
para adquirir virtud, circuncidarse
a más de la inocencia era preciso;