El Zarco. La Navidad en las montanas
El Zarco. La Navidad en las montanas —Tuya para siempre —dijo Manuela, enviándole un beso, y quedándose un instante en la cerca para verlo partir.
El Zarco se alejó, como habÃa venido, al paso y recatadamente, y a poco se perdió en las tortuosidades de la callejuela apenas alumbrada por la luna.