El Zarco

El Zarco

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Pero ¿y mi madrina?… ¿y yo?… ¿No pensaba usted en nosotras? •preguntóle Pilar en tono de queja.

—¡Ah, sí! —replicó Nicolás—, la señora, la pobrecita señora era digna de todo mi cariño… En cuanto a usted, Pilar, ¿debo decirlo?, ni me atreví a soñar siquiera en ser amado por usted; ya había comprendido cuán dichoso sería el hombre amado por usted; ya había levantado hasta usted mis ojos llenos de esperanza, pero los había vuelto a bajar con tristeza, pensando en que usted tampoco había de quererme. Me parecía usted más alta que Manuela para mí. Y luego, pensar en usted, decirle a usted algo, después de los desaires de Manuela, sufridos en presencia de usted, me parecía indigno. ¡Si hubiera yo adivinado!… Con que ya ve usted que no ahora, mucho antes, aquel afecto para Manuela había acabado. ¿Duda usted todavía? ¿Cree usted que el amor que le tengo, y que ha crecido por años en tan pocos días se parezca al sentimiento que abrigué por esa infeliz, y que se ha convertido ahora en un desprecio espantoso?…





👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker