Corazón
Corazón —¡Lo ha hecho muy bien! Ha subido como nosotros. Está fuerte, ¿sabe? ¡Y ágil! Hace lo que cualquier otro.
No es para decir la alegrÃa de la buena señora. Quiso darnos las gracias uno por uno, y no pudo. Estrechó la mano a tres o cuatro, hizo una caricia a Garrone, se llevó consigo al hijo y los vimos marchar un gran trecho de prisa, hablando y gesticulando entre ellos, sumamente contentos como antes no los habÃa visto nadie.