Corazón

Corazón

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Pronto, señor doctor! ¡Quiero curarme! ¡Estoy dispuesta! No pierda un instante. Llévense a mi hijo para que no sufra. Esto no es nada, ¿sabes, Marco? Ya me lo contarás todo. Otro beso, hijo. Ahora vete. ¡Aquí me tiene, doctor!

Sacaron a Marco de la habitación y salieron de ella apresuradamente los señores y las mujeres, quedándose únicamente el cirujano y su ayudante, que cerraron la puerta.

El señor Mequínez trató de llevarse a Marco a una habitación alejada; pero le fue imposible, pues parecía que le habían clavado en el pavimento.

—¿Qué es? —preguntó—. ¿Qué tiene mi madre? ¿Qué le están haciendo?

El ingeniero le respondió muy bajito, intentando sacarlo de allí:

—Mira, escucha; tu madre está enferma y hay que hacerle una operación sencilla. Te lo explicaré todo. Ahora vente conmigo.

—No, señor —respondió el muchacho con obstinación—. Quiero quedarme aquí. Dígame aquí lo que quiera.

El ingeniero amontonaba palabras sobre palabras, tratando de llevárselo, y el chico empezaba a asustarse y a temblar.

De pronto resonó por toda la casa un grito muy agudo, como el de un herido mortalmente.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker