Corazón
Corazón Él se dio un estirón a los rubios rizos y miró con fruición a su madre, que le saludó con la mano. Garoffi, Garrone y el calabrés también figuraron entre los aprobados. Después leyó los nombres de tres o cuatro que tienen que repetir curso, echándose a llorar uno de ellos porque le amenazó su padre, que estaba en la puerta. El maestro se apresuró a decirle:
—Mire, no se ponga así, porque muchas veces es por mala suerte, como ha sucedido en el caso de su hijo.
Continuó leyendo. Nelli sacó aprobado y su madre le envió un beso al aire con el abanico. Stardi obtuvo notable de media, mas no por eso se sonrió ni se quitó los puños de las sienes. El último de la lista fue Votini, que resultó aprobado. Era el que iba vestido con mayor elegancia y mejor peinado. Terminada la lectura de las calificaciones, el maestro se levantó y nos dijo:
—Muchachos, ésta es la última vez que nos reunimos. Hemos estado juntos todo el curso y ahora nos separamos como buenos amigos, ¿no es verdad? Siento esta separación, queridos niños… —Se interrumpió y luego continuó diciendo—: Si alguna vez he llegado a perder la paciencia, si en alguna ocasión he pecado de injusto, sin quererlo, o me he mostrado excesivamente severo, perdonadme.
—¡No, no, señor maestro! —dijeron a un tiempo padres y alumnos.