El Improvisador

El Improvisador

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La ópera había empezado cuando el carruaje me llevó al teatro. Si la Parca hubiera estado sentada junto a mí, con su hacha levantada, a punto de cortar el hilo de mi vida, creo que le habría gritado: ¡Corta!… ¡Dios mío, que todo salga bien!, fue mi pensamiento y mi plegaria.

En el foyer encontré un buen número de artistas de la escena y algunos espíritus bellos, incluso un improvisador, profesor de lengua francesa, llamado Santini; Maretti me lo había presentado. La conversación era agradable, bromeaban y reían; los cantantes del Barbero iban y venían, como si se tratase de un baile de sociedad, el escenario era su hogar, al que ya estaban más que acostumbrados.

—Le daremos a usted un tema —dijo Santini—; bueno, una nuez dura de cascar. ¡Pero no habrá problema! Aún recuerdo cómo temblaba la primera vez que subí a un escenario, pero todo fue bien, yo tenía mis trucos, pequeños artificios artísticos inocentes que la razón nos proporciona. Saberse de memoria unos cuantas piececitas sobre el amor, sobre la antigüedad, la belleza de Italia, la poesía y el arte, de las que se puede echar mano cuando es necesario, y también un par de poemas, naturalmente.

Le aseguré que yo no llevaba nada preparado.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker