El marciano
El marciano Un error en la navegación lo desvÃa. Pierde comunicación con la NASA cuando la arena bloquea los paneles. Pasa dÃas sin saber si está yendo en la dirección correcta. Pero no se detiene. Marte le lanza cada obstáculo posible, y él responde con una terquedad casi suicida.
En la Tierra, el equipo Hermes desafÃa las leyes orbitales y a sus superiores. Reconfiguran su trayectoria para interceptar a Watney en una maniobra de alta velocidad. La tensión se palpa. La NASA, obligada a admitir su error, se une al plan. Toda la agencia gira en torno a la cuenta regresiva del rescate.
—Si fallamos, muere. Pero si no lo intentamos, ya está muerto —dice Mitch Henderson, jefe de vuelo, en una reunión que divide a la sala entre miedo y determinación.
Watney finalmente alcanza el cráter. La visión del VAM, la cápsula de ascenso, es un milagro en medio del infierno. Pero hay un nuevo problema: el VAM no está preparado para despegar con su peso. La solución: desarmarlo. Literalmente. Arranca paneles, sillas, sistemas no esenciales. Se convertirá en una bala disparada hacia la órbita, con una lona como escudo.
—Esto no es un cohete. Es una catapulta suicida. Pero es lo mejor que tengo —bromea, ajustando su casco por última vez.