El marciano
El marciano Mientras tanto, en la Tierra, los ingenieros de la NASA construyen un plan de rescate. Proponen enviar una sonda con suministros, pero el tiempo juega en su contra. La sonda se estrella poco después del lanzamiento. Es un desastre.
Pero no todo está perdido. Un joven astrodinámico chino propone usar una nave de su paÃs. China acepta colaborar. La carrera se vuelve global: rescatar a un solo hombre se convierte en una causa común. La humanidad responde con ciencia, cooperación y urgencia.
Y en medio de ese caos, el equipo de la nave Hermes —la misma que lo abandonó en Marte— descubre la verdad. Le han mentido. Watney está vivo. La comandante Lewis y su tripulación deciden hacer lo impensable: desobedecer órdenes, modificar su trayectoria, y volver por él.
—Es nuestra responsabilidad. Lo dejamos atrás. Ahora vamos a traerlo de vuelta —afirma Lewis, con la mirada fija en el vacÃo estelar.
En Marte, Watney sigue luchando. Modifica el rover, crea un sistema de soporte vital portátil, ensambla paneles solares sobre el techo como si fueran alas. Se prepara para recorrer más de 3,000 kilómetros, solo, hacia el cráter Schiaparelli, donde se encuentra el VAM (vehÃculo de ascenso marciano) que Ares 4 usará en el futuro.