Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo)
Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo) El ordenador no dice nada.
—Bien. Como quieras.
Tiro de la sábana y me la envuelvo en torno al torso un par de veces. Paso una esquina sobre mi hombro desde la espalda y la ato a otra por delante. Toga instantánea.
—Deambulación autónoma detectada —dice el ordenador—. ¿Cómo te llamas?
—Soy el emperador Comatoso. ArrodÃllate ante mÃ.
—Error.
Es el momento de ver qué hay arriba de esa escalera.
Me siento un poco inseguro, pero empiezo a caminar por la habitación. Es una victoria en sà misma: no necesito camas temblorosas ni paredes a las que aferrarme. Estoy de pie.
Llego a la escalera y me sujeto. No es que necesite algo a lo que agarrarme, pero seguro que hace la vida más fácil. La escotilla de arriba parece muy sólida. Asumo que es estanca. Y lo más probable es que esté cerrada. Pero al menos tengo que intentarlo.
Subo un escalón. Duro, pero posible. Otro. Vale, ya le he pillado el tranquillo. Despacio y firme.
Llego a la escotilla. Me agarro a la escalera con una mano y giro el volante de cierre con la otra. ¡Gira!
—¡Diantre! —exclamo.