Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo)
Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo) Despierto sin recuerdos, atado a una cama ovalada rodeado de silencio y dos cadáveres. Un ordenador me bombardea con preguntas básicas, y cada intento de comunicarme es un combate. Mis músculos son fuertes, pero mi mente es un vacÃo. No sé quién soy, dónde estoy ni qué ha pasado. Solo sé que debo levantarme, descubrir la verdad y sobrevivir. Porque la humanidad depende de mÃ, aunque ni siquiera lo recuerdo.
Lo primero que hay es una pregunta. Una voz sintética, sin emoción, que repite con paciencia desconcertante: "¿Cuántas son dos y dos?". El hombre que escucha no puede responder todavÃa. No puede mover los labios. No puede abrir los ojos. Apenas puede pensar.
Cuando finalmente logra despertar, lo hace en pedazos: primero la conciencia, luego el dolor, luego la confusión. Está tumbado en una cama de forma ovalada, sujeta a la pared como una hamaca rÃgida. Hay tubos en cada parte de su cuerpo. Hay brazos robóticos colgados del techo que lo observan y lo atienden. Hay cámaras. Hay luces blancas e intensas. No hay ventanas. No hay puertas. Solo una escotilla en el techo, cerrada, como la de un submarino.
