Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo)
Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo) Espera, eso no tiene sentido. Él sabe lo que estoy haciendo. Imita mis gestos. Si no tuviera visión, ¿cómo podría leer mi reloj? ¿Cómo puede leer su propio reloj?
Hum… su reloj tiene números gruesos. Como de tres milímetros. Y, ahora que lo pienso, en realidad tuvo algún problema con mi reloj. Necesitó que lo pegara a la pared divisoria. Cuando flotó un par de centímetros se puso nervioso. Solo con que estuviera cerca de la divisoria no bastaba. El reloj tenía que estar tocándola.
—¿Sonido? —digo—. ¿Ves con sonido?
Tendría sentido. Los humanos usamos ondas electromagnéticas para comprender nuestro entorno tridimensional. ¿Por qué otra especie no podría usar ondas sónicas? El mismo principio, e incluso lo tenemos en la Tierra. Murciélagos y delfines usan la ecolocalización para «ver» con sonido. Tal vez los eridianos tienen esa capacidad, pero a lo grande. A diferencia de murciélagos y delfines, los eridianos tienen un sonar pasivo. Usan ondas de sonido ambiente para resolver su entorno en lugar de emitir un ruido específico para localizar a la presa.
Solo es una teoría. Pero encaja con los datos.
Por eso sus números de reloj son gruesos. Porque su sonar no puede percibir cosas que son demasiado finas. Mi reloj fue un reto para él. No podía «ver» la tinta, pero las manecillas son objetos sólidos. Así que los conoce. Pero todo está metido en plástico…