Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo)
Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo) —Señor Easton, no creo que haga falta que nos registre —dijo Stratt.
—Yo creo que sà —repuso el alcaide.
Su marcado acento neozelandés le hacÃa sonar amable, pero se percibÃa cierta tensión. Ese hombre habÃa basado su carrera en no soportar las tonterÃas de la gente.
—Estamos exentos de toda…
—Alto —dijo Easton—. Nadie entra ni sale de Pare sin un registro completo.
La prisión de Auckland, que los lugareños llamaban Pare por alguna razón, era la única cárcel de máxima seguridad de Nueva Zelanda. El único punto de entrada estaba repleto de cámaras de seguridad y un microescáner para todos los visitantes. Incluso los guardias pasaban por el detector al entrar.
El asistente de Easton y yo nos quedamos a un lado mientras nuestros jefes discutÃan. Él y yo nos miramos el uno al otro y nos encogimos de hombros al mismo tiempo. Una pequeña fraternidad de subordinados con jefes tercos.
—No voy a entregar mi táser. Puede llamar a su primera ministra si quiere —dijo Stratt.