Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo)
Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo) —Recordad cambiar los saquitos a final de semana por juguetes y otros premios —dije a sus espaldas en retirada.
Pronto el aula estuvo vacÃa, y solo el sonido de ecos de niños en el pasillo sugerÃa alguna evidencia de vida. Recogà sus deberes de mi escritorio y me los guardé en la cartera. La sexta hora habÃa terminado.
Hora de ir a la sala de profesores a tomar una taza de café y tal vez corregir algunos trabajos antes de poner rumbo a casa. Cualquier cosa con tal de evitar el aparcamiento. Una flota de mamás sobreprotectoras estarÃa invadiendo la escuela para recoger a sus hijos. Y cuando una me veÃa, siempre tenÃa una queja o una sugerencia. No puedo culpar a nadie por amar a sus hijos, y Dios sabe que nos vendrÃan bien más padres implicados en la educación de los niños, pero todo tiene un lÃmite.
—¿Ryland Grace? —dijo una voz de mujer.
Levanté la mirada, sobresaltado. No la habÃa oÃdo entrar.
ParecÃa de unos cuarenta y cinco años, levaba un traje de chaqueta bien ajustado. Llevaba un maletÃn.
—Ah, sà —dije—. ¿Puedo ayudarla?
—Creo que sà —dijo. TenÃa un ligero acento. De algún paÃs europeo que yo no podÃa determinar—. Me llamo Eva Stratt. Estoy en el Equipo Petrova.
—¿El qué?