Quédate conmigo...
Quédate conmigo... —Tenemos que salir de aquà —dijo Jack, tomándola del brazo.
Llegaron a un edificio abandonado en las afueras de la ciudad. Jack cerró la puerta con un candado improvisado antes de volverse hacia Kate.
—Esto tiene que terminar —dijo, su voz firme pero cansada.
—¿Terminar cómo? —preguntó Kate, mostrándole el dispositivo—. No sé qué hacer con esto.
Jack suspiró, frotándose las sienes.
—Esto no es solo un juego de poder, Kate. Este dispositivo contiene información suficiente para derrumbar a una red que ha operado durante décadas. Gobiernos corruptos, corporaciones... Lena pensaba usarlo para negociar su salida, pero ahora está en nuestras manos.
—¿Y qué hacemos con él? —preguntó Kate, sintiendo cómo el peso de la situación caÃa sobre ella.
Jack se acercó, colocando una mano en su hombro.
—Tienes que llevarlo a alguien en quien podamos confiar. Alguien fuera de este caos.
Kate lo miró fijamente.
—¿Y tú?
Jack bajó la mirada, una sombra de tristeza cruzando su rostro.
—Yo me quedaré atrás para distraerlos.