Apocalipsis y Libro de Job
Apocalipsis y Libro de Job 23 Solo Dios encontró su camino,
él llegó a descubrir su morada,
24 pues contempla los límites del orbe
y ve cuanto hay bajo el cielo.
25 Cuando señaló su peso al viento
y definió la medida de las aguas,
26 cuando impuso su ley a la lluvia
y su ruta al relámpago y al trueno,
27 entonces la vio y la calculó,
la estableció y examinó a fondo.
28 Entonces dijo al ser humano:
“Temer al Señor es sabiduría,
apartarse del mal es prudencia”».
1 Job continuó así su discurso:
2 «¡Si pudiera revivir el pasado,
cuando Dios velaba sobre mí,
3 cuando su lámpara brillaba
por encima de mi cabeza,
y a su luz cruzaba las tinieblas!
4 ¡Aquellos días de mi otoño,
cuando Dios era un íntimo en mi tienda,
5 cuando el Todopoderoso estaba conmigo
y me veía rodeado de mis hijos!
6 Cuando lavaba mis pies en leche,
y la roca me daba ríos de aceite.
7 Cuando salía a la puerta de la ciudad
