Apocalipsis y Libro de Job
Apocalipsis y Libro de Job 1 Y se me dio una caña en forma de vara, diciendo: Levántate y mide el santuario de Dios y el altar, y a los que están adorando en él. 2 Pero el atrio exterior del santuario déjalo fuera y no lo midas, porque ha sido dado a los gentiles, y pisotearán la ciudad santa durante cuarenta y dos meses. 3 Y haré que mis dos testigos profeticen durante mil doscientos sesenta dÃas, vestidos de sayal. 4 Estos son los dos olivos y los dos candelabros que están ante el Señor de la tierra. 5 Y si alguien quiere hacerles daño, sale un fuego de su boca y devora a sus enemigos; y si alguien quisiera hacerles daño, es necesario que muera de esa manera. 6 Estos tienen el poder de cerrar el cielo, para que no caiga lluvia durante los dÃas de su profecÃa, y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre y para herir la tierra con toda clase de plagas siempre que quieran. 7 Y cuando hayan terminado su testimonio, la bestia que sube del abismo les hará la guerra y los vencerá y los matará. 8 Y sus cadáveres yacerán en la plaza de la gran ciudad, que se llama espiritualmente Sodoma y Egipto, donde también su Señor fue crucificado. 9 Y gentes de los pueblos, tribus, lenguas y naciones contemplan sus cadáveres durante tres dÃas y medio y no permiten que sus cadáveres sean puestos en un sepulcro. 10 Y los habitantes de la tierra se alegran por ellos y se regocijan y se enviarán regalos unos a otros, porque los dos profetas fueron un tormento para los habitantes de la tierra. 11 Y después de tres dÃas y medio, un espÃritu de vida procedente de Dios entró en ellos, y se pusieron de pie, y un gran temor cayó sobre quienes los contemplaban. 12 Y oyeron una gran voz del cielo, que les decÃa: «Subid aquû. Y subieron al cielo en una nube, y sus enemigos se quedaron mirándolos. 13 Y en aquel momento sobrevino un gran terremoto y la décima parte de la ciudad se derrumbó y siete mil personas murieron por el terremoto y los supervivientes quedaron aterrorizados y dieron gloria al Dios del cielo. 14 El segundo ¡ay! ha pasado; mira que el tercero va a llegar pronto.
