Bhagavad Gita
Bhagavad Gita El yoga de la renunciación a la acción
Arjuna dijo:
1. ¡Oh, Krishna! Puesto que me exhortas a renunciar a las obras y al mismo tiempo me ensalzas el yoga, dime claramente cuál de los dos caminos es el mejor.
El Bienaventurado Señor dijo:
2. Tanto la renuncia como el yoga de las obras originan la salvación del alma, pero el mejor de ambos es el segundo.
3. Quien no tiene odio ni deseo es para siempre «sannyasin», porque está liberado completamente de la esclavitud, eliminadas todas las dualidades.
4. Es propio de niños y no de sabios establecer una oposición entre el «samkhya» y el yoga; igual fruto obtiene quien se entrega por completo a uno de ellos.
5. Los que practican el yoga, alcanzan el mismo estado al que conduce el «samkhya»; y ve con claridad quien considera el «samkhya» y el yoga como la misma cosa.
6. Pero, ¡oh, poderoso guerrero!, es difícil alcanzar la renuncia sin el concurso del yoga; el sabio que se entrega al yoga se une con facilidad al Brahmán.
7. No se encadena a las obras, aunque las ejecute, quien practica el yoga, ya que su alma es pura, es el señor de su Yo, ha triunfado sobre sus sentidos y su Yo es el Yo de todo ser.
