Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 32 Pero el faraón volvió a ponerse terco y se negó a dejar salir al pueblo.
Plaga en los animales
1 Preséntate de nuevo al faraón —le ordenó el SEÑOR a Moisés— y dile: «Esto dice el SEÑOR, Dios de los hebreos: “Deja ir a mi pueblo para que me adore”.
2 Si continúas reteniéndolo y te niegas a dejarlo salir,
3 la mano del SEÑOR herirá a todos tus animales —caballos, burros, camellos, ganado, ovejas y cabras— con una plaga mortal.
4 Sin embargo, el SEÑOR nuevamente hará una distinción entre los animales de los israelitas y entre los de los egipcios. ¡No morirá ni un solo animal de Israel!
5 El SEÑOR ya determinó cuándo comenzará la plaga; ha declarado que mañana mismo herirá la tierra».
6 Así que el SEÑOR hizo tal como había dicho. A la mañana siguiente, todos los animales de los egipcios murieron, pero los israelitas no perdieron ni un solo animal.
7 Entonces el faraón envió a sus funcionaros a investigar, ¡y comprobaron que los israelitas no habían perdido ni uno de sus animales! Pero aun así, el corazón del faraón siguió obstinado[x], y una vez más se negó a dejar salir al pueblo.
