Biblia Reina-Valera 1960
Biblia Reina-Valera 1960 24 Entonces Jesús dijo a sus discÃpulos: Si alguno quiere venir en pos de mÃ, niéguese a sà mismo, y tome su cruz, y sÃgame.
25 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mÃ, la hallará.
26 Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?
27 Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.
28 De cierto os digo que hay algunos de los que están aquÃ, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino.
La transfiguración
(Mr. 9.2-13; Lc. 9.28-36)
1 Seis dÃas después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto;
2 y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz.
3 Y he aquà les aparecieron Moisés y ElÃas, hablando con él.
