Biblia Reina-Valera Contemporanea
Biblia Reina-Valera Contemporanea 38 Entonces el profeta se puso una venda sobre los ojos y, con ese disfraz, fue y se enfrentó al rey en el camino.
39 En el momento en que el rey pasaba, el profeta gritó y dijo: «Este siervo de Su Majestad estaba en medio de la batalla, cuando de pronto se me acercó un soldado, y me entregó a un prisionero y me dijo: «Cuida bien a este prisionero. No lo dejes escapar. Si se escapa, tú me responderás con tu vida, o me pagarás tres mil monedas de plata».
40 Como yo estaba muy ocupado, haciendo varias cosas, ¡el prisionero se escapó!». Entonces el rey le dijo: «Tu sentencia es clara, y tú mismo la has dictado».
41 En ese momento, el profeta se quitó la venda de los ojos, y el rey se dio cuenta de que se trataba de uno de los profetas.
42 Entonces el profeta le dijo: «Así ha dicho el Señor: «Puesto que dejaste al hombre que yo había condenado a muerte, tú morirás en su lugar, y tu pueblo morirá en lugar de su pueblo».».
43 El rey de Israel siguió su camino, y llegó a Samaria, pero iba triste y enojado.
Ajab y la viña de Nabot
1 Después de estos sucesos, resultó que un hombre llamado Nabot de Jezrel tenía una viña en Samaria, junto al palacio del rey Ajab.