Biblia Reina-Valera Contemporanea
Biblia Reina-Valera Contemporanea 18 «Huyen ligeros, como las corrientes de agua; Todo lo que tienen está bajo maldición, y nadie querrá trabajar en sus viñas.
19 Con la sequÃa y el calor se derrite la nieve, y con el sepulcro se esfuma el hombre pecador;
20 su propia madre se olvida de ellos, que se convierten en el deleite de los gusanos. Nadie guarda de ellos ningún recuerdo, pues son arrancados como todo árbol seco.
21 A las mujeres estériles afligieron, y a las viudas nunca las trataron bien.
22 Pero la fuerza de Dios derriba a los poderosos; cuando Dios se presenta, nadie tiene segura la vida.
23 Dios les infunde confianza y los deja vivir, pero no les quita los ojos de encima.
24 Aunque fueron poderosos, su vida llega a su fin, pues la muerte los alcanza como a todos los demás. Su vida es segada, como si fueran espigas.
25 ¿Quién puede desmentir lo que ya he dicho? ¿Quien puede reducir a nada mis palabras?».
Tercera reprensión de Bildad a Job
1 Bildad el suhita respondió:
2 «El poder de Dios infunde temor; él hace la paz en las alturas de los cielos.
3 ¿Acaso pueden contarse sus ejércitos? ¿Hay quien pueda esconderse de su luz?
