Biografia de Velazquez
Biografia de Velazquez Los antecedentes de los retratos ecuestres hay que buscarlos en el Quattrocento italiano, el siglo XV, y en concreto en el fresco de Giovanni Acuto, pintado por Paolo Uccello en Santa María de las Flores de Florencia, que luego tendrá su eco escultórico en el Gattamelata de Donatello. A su vez la inspiración para estas obras procede de la escultura ecuestre de Marco Aurelio que se conservaba en Roma.
En un principio estos retratos ecuestres se hicieron para honrar a condottieri o jefes militares, pero poco a poco se convirtieron en modelos apropiados para príncipes y reyes. Uno de los mejores ejemplos es el retrato ecuestre de Carlos V en la batalla de Mülhberg, pintado por Tiziano o el Duque de Lerma, de Rubens.
La iconografía responde al emblema 35 de Alciato, la alegoría de la Fortaleza Espiritual referida al buen gobierno del Príncipe o del Rey, que dice así: ¿Quieres saber por qué la región de Tesalia cambia constantemente de señores y procura tener diversos jefes? No sabe adular ni lisonjear a nadie, costumbre que tiene toda corte real. Por el contrario, como un caballo de buena raza, arroja a su lomo a todo aquel jinete que no sabe gobernarla. Pero no es lícito al señor ser cruel: el único castigo permitido es obligar a soportar un freno más duro.