Biografia de Velazquez
Biografia de Velazquez Mercurio, tal como se cuenta en las Metamorfosis de Ovidio, dejó en el Olimpo las sandalias aladas y el caduceo, sus señas de identidad, para que Argos no pudiera reconocerlo. Velázquez nos da la pista imprescindible con las dos alas que le coloca al viejo sombrero.
Sobre su hombro izquierdo se puede ver la mancha roja de la tela que antes lo cubría y que Velázquez modificó, tapándola con pinceladas más claras del blanco de las nubes.
El cuerpo de la vaca, como un fondo monumental para las dos figuras, es una capa ligerísima de pintura, a través de la cual se transparenta la preparación del cuadro.
DETALLE 2Argos, sin los cien ojos de la fábula, que le permiten dormir y seguir vigilando, tiene a cambio un rostro normal propio de un pastor o de un campesino real, con el pelo lacio caído sobre la cara y los vestidos sucios y abiertos con descuido sobre el pecho.
Unas pocas pinceladas, sin pasta apenas, componen la figura: unos trazos más claros en el pelo, la manga o el hatillo sobre el que apoya el brazo izquierdo. Velázquez no oculta los "trucos" de pintor; todo lo contrario, los exhibe, como harán los artistas en el siglo XX.
