Bushido, el código samurai
Bushido, el código samurai Aunque Lâo-tse[304] enseñó a recompensar las heridas con amabilidad, la voz de Confucio fue mucho más fuerte, ya que mostró que el daño debe recompensarse con justicia[305]. No obstante, la venganza solo se justificaba cuando se llevaba a cabo en nombre de nuestros superiores o benefactores. Las injusticias con uno mismo, incluido el daño ocasionado a la esposa y a los hijos, debían soportarse y perdonarse. Por tanto, un samurái podía comprender perfectamente el juramento de Aníbal de vengar los agravios a su país[306], pero despreciaría a James Hamilton por llevar en su cinto un puñado de tierra de la tumba de su esposa, como eterno incentivo para vengar las injusticias del regente Murray[307].