Bushido, el código samurai
Bushido, el código samurai De los tres incentivos para la veracidad que enumera Lecky[174], a saber, el profesional, el político y el filosófico, el bushido carecía del primero. Por lo que respecta al segundo, tenía poco margen de maniobra en un entorno político bajo un sistema feudal. Es en lo filosófico y, como dice Lecky, en su aspecto más elevado, que la honestidad alcanzó un grado prominente en nuestro catálogo de virtudes. Con todo mi más sincero respeto por la gran integridad comercial del pueblo anglosajón, cuando pregunto por la razón fundamental, la respuesta es que «la honestidad es la mejor política»; que merece la pena ser honesto. Entonces ¿no es esta virtud su propia recompensa? Si se persigue porque aporta más dinero que falsedad, ¡me temo que el bushido se entregaría a las mentiras!