Cantar de m铆o Cid
Cantar de m铆o Cid 鈥溌labado sea siempre Cristo, del mundo Se帽or!
隆Buena honra que me han dado los infantes de Carri贸n!
Lo juro por esta barba que jam谩s nadie mes贸:
no se saldr谩n con las suyas los infantes de Carri贸n, a mis dos hijas muy bien tengo que casarlas yo.
El Cid y toda su corte ten铆an mucho dolor
脕lvar F谩帽ez lo sent铆a con el alma y coraz贸n.
Con el buen Pedro Berm煤dez ya Minaya cabalg贸,
y con Mart铆n Antol铆nez, ese burgal茅s de pro.
A doscientos caballeros con ellos el Cid mand贸.
Que anduviesen d铆a y noche su se帽or les orden贸 y que traigan a sus hijas a Valencia la mayor.
Prisa se dan a cumplir lo que manda su se帽or,
de d铆a y noche cabalgan, no toman reposo, no.
Por fin llegan a Gormaz, castillo de gran valor, y all铆, por s贸lo una noche, el descanso se tom贸.
Entonces a San Esteban ya la noticia lleg贸
de que se acerca Minaya a buscarlas a las dos.
La gente de San Esteban, como muy buenos que son a Minaya y a los suyos muy bien que los recibi贸; de vino, trigo y viandas tributo les ofreci贸.
Minaya, . aunque no lo acepta, agradecido qued贸.
鈥淢uchas gracias quiero daros, varones de discreci贸n por vuestra ayuda y respeto en eso que nos pas贸, mucho que os lo agradece desde all铆 el Campeador y asimismo desde aqu铆 mucho lo agradezco yo.