Cantar de mío Cid
Cantar de mío Cid Sobre túnicas mullidas armaduras de valor
vestid, ponéos lorigas que reluzcan como el sol; y encima de ellas las pieles y armiños, todo blancor; que no se vean las armas. apretad bien el cordón, bajo los mantos espadas de buen filo tajador, que de esta manera quiero ir ante las cortes yo para pedirles derecho y exponerles mi razón.
Si algún desmán me buscasen los infantes de Carrión, donde tenga esos cien hombres podré estarme sin pavor”.
Allí respondieron todos: “Bien nos parece, señor” .
Y se vistieron conforme les mandó el Campeador.
No tarda mucho en vestirse el que en buenhora nació: en calzas de muy buen paño sus dos piernas las metió, pónese encima zapatos que tienen mucha labor.
Camisa de hilo se viste, tan blanca era como el sol, de buen oro y buena plata todas las presillas son, muy bien se le ajusta al puño, porque él así lo encargó.
Rico brial de brocado encima se colocó,
de sus labores de oro bien relucía el fulgor,
y luego una piel bermeja, doradas sus franjas son, que siempre llevaba puesta Mío Cid Campeador.