Cantar de mío Cid
Cantar de mío Cid “Oíd lo que voy a deciros, infantes de Carrión: debió esta lucha en Toledo ser, mas no quisisteis vos, por eso a estos caballeros de Mío Cid Campeador bajo mi guarda los traje a estas tierras de Carrión.
Luchad conforme a derecho, no queráis la sinrazón, que si alguien quiere injusticia, para vedarlo estoy yo, y no le iría muy bien en Castilla ni en León”.
¡Que pesarosos estaban los infantes de Carrión!
Con los dos jueces el rey los mojones señaló
que cierran el campo; todos se apartan alrededor.
Bien explicado les queda a todos los seis que son que está vencido quien salga del campo que se marcó.
La gente despeja el campo, hacia atrás se retiró, a seis lanzas de distancia de la raya se quedó.
Ya les sortean el campo, ya les partían el sol, salen los jueces, los bandos frente a frente están los dos.
Arremeten los del Cid contra los tres de Carrión, arremeten los infantes a los del Campeador.
Cada uno al adversario que le tocaba atendió.
Embrazaban los escudos delante del corazón,
bajan las lanzas, envuelta cada cual en su pendón, las caras las inclinaron por encima del arpón, a los caballos los pican con la espuela, y pareció que todo el suelo temblaba cuando el ataque empezó.
Cada cual en su adversario tiene puesta la atención.