Cantares de Ise

Cantares de Ise

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

[INTERLUDIO]

63. Por los resquicios del seto

Una vez una mujer de mucho mundo y temperamento apasionado no hacía más que pensar cómo podría conseguirse un hombre que la quisiera. Pero no teniendo oportunidad de declararse a nadie, se inventó un sueño, llamó a sus tres hijos y les pidió que se lo interpretasen. Dos de ellos escucharon el sueño y le dieron una interpretación seca y desabrida. Pero el menor le dijo: «En tu vida va a aparecer un hombre estupendo.» Con esto a la madre se le levantó el ánimo. El hijo menor pensó: «¡Qué poca compasión tienen los hombres! ¿Cómo podría conseguir que mi madre se viese con el coronel Zaigo?»

Efectivamente, estando Zaigo de cacería, este buen hijo se le acercó y le llevaba por el camino las bridas. Y mientras caminaban, le contó a Zaigo lo que su madre pensaba y padecía. Zaigo tuvo compasión de ella, la visitó y durmieron juntos.

Pero pasó el tiempo sin que volviera a visitarla. Un día la mujer salió y fue a casa de Zaigo, pero se contentó con verle por entre las rendijas del seto del jardín.{*} Zaigo la descubrió y exclamó:

Para centenaria

un año le falta:

canas en greña.

La que a mí me quiso


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker