Corridos zapatistas
Corridos zapatistas La vida es la misma para el campesino,
nadie responde por él;
lo exprimen los amos, igual que el molino
a la caña de aguamiel.
Ya que está viejo y cansado
no hay quien trabajo le dé;
cuando está el árbol tirado,
todos le dan con el pie.
Yo soy un anciano que en la sangre llevo
sólo cansancio y dolor;
de este tronco viejo, tú eres el renuevo
pleno de savia y vigor.
Cifro en ti mis esperanzas
y deposito mi honor;
no escuches las alabanzas
del que espera tu favor.
Que el rigor del fuerte tu valor no ablande,
ni las güeras relumbrosas;
y que el miedo nunca juegue cuando grande
con tus partes vergonzosas.
En ti hay valor y nobleza
que el rigor nunca quebranta;
¡no te hiera la flaqueza
ni cuchillo en la garganta!
Este es el principio de una larga historia
que les comienzo a narrar,
grábensela todos, y que su memoria,