Corridos zapatistas
Corridos zapatistas la tropa marcha de prisa
ya desciende la pendiente;
la va guiando la alborada
que asoma por el oriente.
Hay alegrÃa en los pechos,
de vez en cuando se escapa
una canción melodiosa
que anima la cabalgata;
delira toda la tropa
por conocer a Zapata.
Tres batallones esperan
a Salgado en la estación,
los generales se cruzan
los saludos de rigor;
las bandas tocan de gusto,
se ordenan salvas de honor.
Toda Iguala está de fiesta,
canta alegre el campanario;
mientras en los tamarindos
suspenso está el sol de mayo,
con voz serena a Zapata
esto le dice Salgado:
—Señor general Zapata:
esta tropa que aquà mira,
nunca al peligro le teme,
el nombre de usted la anima;
y en los combates, cada hombre,