Cuentos Chinos
Cuentos Chinos La viuda respondió: «¡Si no es más que por eso!… En la parte de atrás de la casa hay un cuarto vacío, en el que se puede instalar el catafalco. En lo que concierne al segundo punto, yo era la tercera mujer de mi marido; la primera se había muerto, a la segunda la repudió y todo el mundo se burlaba de su poco amor. El rey de Tschu quiso tomarle a su servicio en una ocasión, pero él sabía muy bien que sus conocimientos no eran suficientes; por eso vino aquí huyendo para esconderse. ¡Cómo pueden hablar de su gran talento! Además tu señor es un príncipe y yo soy también de sangre real, así que nuestras familias son del mismo nivel social. Aparte de eso, el horóscopo de nuestros respectivos años de nacimiento es perfectamente compatible. En cuanto al tercer punto, es bien fácil de resolver. Tengo veinte piezas de plata que he ido ahorrando, y que son suficientes para pagar los gastos de la ceremonia. Esta noche es una fecha propicia para la boda, así que ocúpate de que todo esté preparado».