Cuentos Chinos
Cuentos Chinos Tras muchos años volvió otra vez a Yangdschou y fue a pasearse delante de la entrada norte. Allí se encontró con el mozo del viejo Dschang. Él le dijo: «¿Qué tal, cómo estás?», y le sacó diez táleros de oro. Se los dio diciendo: «Mi señora me ha dicho que os lo traiga, mi señor está bebiendo vino con el viejo Wang allí, en la posada». Él siguió al sirviente y quiso saludar a su cuñado, pero cuando llegó a la posada no había nadie. Se dio la vuelta y vio que también el muchacho había desaparecido. Desde entonces nadie más ha sabido nada sobre el viejo Dschang.