Cuentos Chinos
Cuentos Chinos En un tiempo existió un hombre llamado Du Dsi Tschun. En su juventud fue un derrochador y no se preocupó de sus bienes. Se daba al vino y se pasaba el dÃa de un lado para otro. Cuando hubo derrochado todo lo que tenÃa, los suyos le echaron de su lado. Un dÃa de duro invierno, daba vueltas por la ciudad con el vientre vacÃo, ropas rasgadas y descalzo. Se hizo de noche y él no habÃa logrado encontrar nada para comer. Sin un objetivo o un sitio preciso al que dirigirse, deambulaba por el mercado. TenÃa hambre y el frÃo le resultaba inaguantable. Entonces alzó la cabeza y gritó.
De repente apareció un anciano ante él apoyado en un bastón, el cual le dijo: «¿Qué necesitas que asà gritas?».
«Estoy a punto de morirme de hambre —le contestó Du Dsi Tschun—, y nadie se apiada de mû.
El viejo le dijo: «¿Cuánto dinero necesitas para poder vivir como los ricos?».
«Si tuviera quince mil monedas de cobre, me bastarÃa», le contestó Du Dsi Tschun.
El viejo le dijo: «Eso no es suficiente».
«Pues un millón».
«Tampoco basta».
«Entonces, tres millones».
