Cuentos Chinos
Cuentos Chinos Hu Di volvió a presencia del prÃncipe de los infiernos.
«¿Ya estás contento? —le preguntó el rey—, no podrás saber nada más porque no hay más castigos».
Luego hizo que el juez le dijera los años que iba a vivir Hu Di.
Él contestó; «Morirá a los ochenta años sin haber padecido enfermedades, después de pertenecer al cÃrculo de los principales».
Luego cogió un bastoncillo de la suerte y escribió una nota en rojo y le ordenó que le volvieran a llevar al mundo superior. Llegaron entonces dos diablos y le agarraron, le llevaron como en un viento de tormenta, y, antes de que se diera cuenta, estaban en su casa. Toda su familia lloraba en cÃrculo, habÃa un hombre con el rostro vuelto hacia arriba en la cama, y cuando prestó atención, vio que era su cuerpo muerto. Entonces los diablos le dieron un fuerte empujón y abrió los ojos y volvió de nuevo en sÃ.
HabÃa estado durante dos dÃas acostado como si estuviera muerto. Cuando su familia se enteró de lo que habÃa sucedido en el templo del prÃncipe de los infiernos, le habÃan llevado a casa. Pero, puesto que en su pecho todavÃa habÃa algunas huellas de calor, no le habÃan enterrado aún. Y ahora estaba vivo y contó la historia que ahora hemos puesto por escrito.