Cuentos Chinos
Cuentos Chinos Érase que se era un sabio que se marchó de su hogar y se dirigió al pueblo más cercano. Allí había una casa de la que se decía que no era nada segura. Se encontraba en un sitio muy bonito y rodeada de un maravilloso jardín, así que la alquiló. Una noche que estaba estudiando sus libros, llegaron de repente cien caballeros que entraron en la habitación. Eran muy pequeños y sus caballos eran del tamaño de mosquitos. Tenían halcones para cazar y perros tan pequeños como moscas y piojos.
Fueron a la cama que estaba en el rincón y tuvieron allí una gran cacería. Se podían distinguir claramente los arcos y las flechas, las redes y los lazos. Capturaron una gran cantidad de piezas y cobraron numerosos pájaros. Pero la caza no era mayor que un grano de arroz.
