Cuentos Chinos
Cuentos Chinos En los tiempos del reinado Tang había un hombre llamado Liu I que había suspendido su examen de doctorado. Por eso se volvía a casa. Había andado seis o siete millas cuando un pájaro se echó a volar en un campo. El caballo se espantó y corrió durante diez millas, antes de que lograra hacerle parar. Vio a una mujer que cuidaba un rebaño de ovejas en la ladera de una montaña. Ella le miró; era guapísima, pero sus rasgos tenían la expresión de un dolor secreto. Él, maravillado, le preguntó qué le ocurría.
La mujer empezó a sollozar y le contó: «He tenido mala suerte y me he encontrado en la necesidad y la vergüenza. Puesto que tenéis la amabilidad de preguntarme, os diré claramente todo: yo soy la hija pequeña del príncipe dragón del lago Dungting y me dieron en matrimonio al segundo hijo del rey dragón de Ging Dschou. Mi esposo era de espíritu poco reflexivo y me tomó por una muchacha intrigante, así que me repudió. Yo Ies presenté el problema a mis padres políticos, que tienen un amor ciego por su hijo, pero no hicieron nada. Cuando insistí, se enfadaron y me enviaron aquí a apacentar las ovejas».
