Cuentos Chinos
Cuentos Chinos Dschang Liang era originario de uno de los estados que había conquistado el emperador Tsin Schi Huang. Quería vengarse por su rey y por eso reunió a partidarios en torno a él para asesinar a Tsin Schi Huang.
Tsin Schi Huang hizo en primer lugar un viaje por la región. Cuando llegó a las estepas que se encuentran delante de Bo Lang, Dschang Liang armó a su gente con mazas de acero con la intención de matarle. Pero Tsin Schi Huang, que tenía dos enormes carros que eran iguales el uno al otro, se metió en uno y metió a otra persona en el segundo. Dschang Liang y los suyos atacaron el que no era. Y Dschang Liang tuvo miedo de la venganza que podía tomar el príncipe. Cuando llegó a un puente que estaba en ruinas, soplaba un viento helado y los copos de nieve caían arremolinándose a causa del aire. Allí se encontró con un hombre que llevaba un turbante negro viejísimo y una túnica amarilla. Aquél hizo caer sus zapatos al agua, miró hacia Dschang Liang y le dijo: “¡Hijito, vete a buscármelos!”.
Dschang Liang se controló, cogió los zapatos y se los llevó al anciano, que sacó el pie e hizo que le calzara. Dschang Liang también realizó ese servicio por honrarle. El anciano se alegró y le dijo: ¡Hijito, tienes madera! Ven mañana por la mañana. ¡Tengo algo para ti!».
