Cuentos Chinos
Cuentos Chinos El budismo nació al sur de la India en la isla de Ceilán. Allí vivía el hijo de un rey bramán. En su juventud había abandonado su hogar y había renunciado a todo deseo y sentimiento. Había hecho penitencia con una gran fuerza de voluntad para poder salvar a todos los seres vivos. Con el tiempo aprendió todas las ciencias ocultas y recibió el nombre de Buda.
En tiempos del emperador Ming Di de la dinastía Han, se vio una luz dorada hacia el oeste que no dejaba de lucir y parpadear.
El emperador soñó que era un santo de oro de veinte pies de altura con la cabeza coronada y los pies descalzos, vestido con vestiduras hindúes, que le dijo: «Yo soy el santo del país de la Noche. Mis enseñanzas se tienen que propagar en el país de la Mañana».
Cuando el emperador despertó, se maravilló del sueño y envió emisarios a las tierras del este para que se enteraran si la historia era verdad.
