Cuentos Chinos
Cuentos Chinos Éranse una vez los dos hijos del dorado dios del Cielo. El uno se llamaba Hesperus y el otro Lucifer. En una ocasión, ambos disputaron y Hesperus le hendió la cadera a Lucifer. Ambas estrellas hicieron el juramento de no volverse a ver. Hesperus siempre aparece por la noche y Lucifer al amanecer. Y sólo una vez que Hesperus ha desaparecido vuelve a dejarse ver Lucifer. Por eso se dice que cuando dos hermanos no pueden vivir de forma armoniosa, son como Hesperus y Lucifer.
