Cuentos Chinos
Cuentos Chinos Entre los salvajes del sur hay muchas familias. Están los Hui, los Li, los Yau, los Babesifu y muchos otros. En Kuangsi hay ochenta y tres ramas. Los más fuertes de todos son los LI. Entre ellos existe la costumbre de que cuando una muchacha es apta para conocer varón, se le elige siempre un hombre de paso en la casa. Tras unos meses, el hombre coge la lepra o una urticaria peligrosa y se le echa. Sólo entonces se realiza un verdadero matrimonio con una familia importante de la misma familia. Esto se llama transferir la lepra. Si esto no se hiciera así, la muchacha enfermaría; por eso una muchacha que no ha contagiado la lepra de esta manera, no puede encontrar un verdadero esposo.
Hubo una vez un joven en Kuilin que era de familia rica. Como tenía un maestro que lo vigilaba demasiado estrechamente y un padre que al mismo tiempo lo castigaba, no aguantó más y se escapó de casa. Se perdió y llegó por descuido al país de los salvajes, a los que les pidió de comer. Hubo un anciano que tuvo piedad del joven, lo Nevó a su casa y le dio de comer y de beber como a un rey.
Le dijo; «Me parece que no estás acostumbrado a andar por los caminos. Tengo una hija que está deseando tener marido. Te la doy por esposa».
