Cuentos Chinos
Cuentos Chinos Cuando se enteraron de la noticia, vinieron todos los de la casa a desearle suerte. El hijo no sabía qué hacer de la alegría, se organizó un nuevo matrimonio y él volvió a contraer matrimonio. Incluso la primera mujer apreciaba a la muchacha. Se amaron como hermanas y desde el principio hasta el fin no hubo ni riñas ni envidia entre ellas. La mujer extranjera dio a luz a tres hijos, todos los cuales desempeñaron altos cargos de honor, y gracias a sus hijos llegó a ser madre del emperador. En todos los alrededores conocían su fama y todos decían: «Es en premio a su virtud».