Cuentos Chinos
Cuentos Chinos «Por suerte aún no se encuentra lejos —dijo—. ¿Quién vive en el patio que está orientado hacia el sur?».
El hermano respondió: «Allà vivo yo».
«Allà es donde se encuentra ahora», dijo el sacerdote.
El hermano se asombró; él no sabÃa nada del asunto.
El sacerdote preguntó; «¿No ha llegado ningún extraño a vuestra casa?».
«Yo estaba en el templo, habÃa ido a buscaros, no lo sé. Tengo que ir a preguntar».
Un rato más tarde volvió. «Sà que hay alguien allÃ. Hoy por la mañana llegó una anciana que buscaba un puesto como criada de nuestros servidores. Se ha quedado con la gente y todavÃa se encuentra allû.
«¡Es ella!», le dijo el sacerdote.
Se dirigió allÃ, cogió una espada de madera, se colocó en el centro del patio y gritó: «¡Hija del diablo, devuélveme mi hisopo!».